Hace apenas ocho meses, Franck Songo'o experimentó con el Real Zaragoza la envidiada sensación de ascender. "Cuando subes, piensas que ya se ha acabado después de tanto tiempo y tanta presión. Es como un título, un sabor muy bonito para compartirlo con todos", ha recordado en la sala de prensa. Este año no ha jugado demasiado con los maños: "Tengo hambre de jugar, ojalá aquí pueda disfrutar del fútbol".