Dentro del vestuario no existe ni un amago del debate 'Carlos Bueno o Imanol Agirretxe'. Ambos delanteros saben que ese pique deportivo por adueñarse de un hueco en el once resulta tremendamente lucrativo para la Real. "Cuando el entrenador decide cambiar, el que entra lo hace bien y eso beneficia al grupo. Estoy tranquilo y preparado para no bajar el nivel cuando me toque de nuevo", ha razonado el nueve de Usurbil.