Gorka Elustondo es uno de los pocos jugadores de la Real actual que padecieron en sus carnes el maldito descenso. "Fue un palo tremendo, se nos quedó esa espina clavada". Una vez superado ese trauma, el de Beasain tiene claro que "después de luchar por subir durante tres años, ahora tenemos que aprovecharlo, disfrutar y lograr el objetivo".